El terremoto del 2010 nos afectó a todos. Muchos compatriotas perdieron la vida y miles perdieron sus hogares. En Ñuñoa hemos debido esperar tres años para ver la demolición de edificios declarados irreparables de las Villas Canadá y Salvador Cruz Gana.

Hoy se ha realizado la inauguración de algunos bloques reparados en Villa Olímpica (¡nos alegramos de que al fin varias familias ñuñoínas tengan a sus disposición nuevamente condiciones dignas para habitar sus viviendas y reconstruir sus vidas!), sin embargo llama profundamente la atención que siendo este trabajo financiado con recursos públicos de todos los chilenos, esta ceremonia de inauguración se haga a espaldas de todos los Concejales de Oposición dejando a la ciudadanía con la incertidumbre de si sus autoridades no se interesan en el tema o si eso es un regalo de la autoridad de turno en el gobierno local o nacional.

Esto es más grave en un año electoral en que todas las sensibilidades están a flor de piel y en una comuna como Ñuñoa donde es ampliamente sabido que su actual alcalde ostenta el cargo luego de que en Tribunales se definiera una escasa distancia de 30 votos. Esto no le hace bien a la democracia, la ciudadanía no es tonta y está cansada de trampitas mezquinas y menores como invitar o no a una ceremonia. Les digo a quienes están a cargo de este error de concepto que prontamente las papeletas electorales le pasarán la cuenta a quien corresponda y ese no será el rol de los nuevos liderazgos que surgen valientes y dispuestos a denunciar cada artificio.

Falta mucho por hacer, mucho por construir, tenemos ganas y voluntad para trabajar pero también exigimos la dignidad del cargo, no en vano más del 50% de los votantes de Ñuñoa dijo preferir otras alternativas para la conducción alcaldicia de su comuna. Atento Sabat, no tropiece de nuevo con la misma piedra mire que estamos fiscalizando la gestión municipal.

(*) Por Paula Mendoza B. Concejala de Ñuñoa.