Recorriendo la zona norte de Ñuñoa nos encontramos con un grupo de taxistas, vecinos de Ñuñoa quienes, entre carrera y carrera, se reúnen a descansar y tomar un café para abrigarse al inicio de este nuevo invierno. Paula Mendoza conversó con ellos y hablaron acerca de la forma en que el barrio ha cambiado en los últimos 30 años, período en que algunos de ellos han vivido junto a sus familias en la tradicional calle Diego de Almagro.

La invitación a seguir conversando de la comuna, sus problemas y aspiraciones quedó extendida para las siguientes semanas.